Parque Nacional Islas de Santa Fe
Hay cosas difíciles: llegar a primera, llegar primero, pasar por el ojal siendo camélido (1), saber cuánto es 7 x 8, rendir finales, ser orgánico, ser constante, consecuente, cebar rico… qué complicado, pero velay (2) de la simpleza de las cosas deliciosas.
Simpleza de sentarse a mirar cómo se va el sol, cómo sube la luna, cómo acomodar la espalda en el pasto para sestear y sombrear. Simpleza de observar cómo un ave alimenta a sus pichones, cómo se arma lentamente una tormenta, cómo hablan distintos tonos los árboles al cruzar sus frondas el viento. Simpleza de calcularle que no se nos pase la guaripola del primero de agosto. Simpleza de abrir nuestra puerta, de bienvenir, de agradecer. Simpleza de orillar alambradas y arriar tijeretas, simpleza de sacarles sonrisas a los niños, simpleza de ser niño y jugar con la arena, con el agua, con el barro. Simpleza de bendecir la arena desnuda, radiante de sol (3) que sale a encontrarnos cuando vamos por el río… simpleza de andar por el río, de
volar sobre sus aguas. Simpleza de aprender ese sagrado arte de andar sin ruido al que llamamos navegar.
Y así de simple decidimos aprovechar que teníamos cuatro días sin tener que trabajar, para recorrer alguna de esas zonas poco pisoteadas por el ser humano, que son de fácil acceso y gratuitas.
Partimos hacia la isla del Rico, el nuevo Parque Nacional que desde el año 2010 tenemos los argentinos, que es tan mío, tan tuyo, como de
nuestros hermanos entrerrianos o catamarqueños, y que por suerte no tiene un Otto Mailing o un Sheraton que nos hagan sentir extranjeros
en nuestra propia tierra.
Nuestra idea sería circunnavegar el islote del parque.
Cargamos los botes y decidimos partir desde Puerto Gaboto, el pueblo blanco más viejo del territorio argentino.
Para ver las fotos y relatos tenés que apretar sobre la primera imagen y con las flechas del teclado podés ir pasándolas una a una. Cuando llegues a la última, si no te aburriste antes, dejá un pequeño comentario, en forma de crítica si te parece necesario, para que tu opinión ayude a mejorar estas publicaciones.- Salimos desde Rosario —capital mundial del canotaje de travesía— con los botes a cuestas para ahorrar dos días de arribada… arribada está linda a medias, pues hay que atravesar paisajes modificados por ciudades y puertos, y los días no nos sobraban.
- Que unos tangueros le canten a escaparse de la ciudad es raro porque ellos son seres del cemento, pero vale la pena tararear la canción «Nos tenemos que ir», de la Chicana, mientras uno va trastornando rutas.
- Juego del rebote.
- Puerto Gaboto es un lugar con notables contradicciones sociales. El pueblo está emplazado en uno de los sitios más hermosos de la provincia de Santa Fe y es bañado por un brazo del Paraná excelente para …
- … la navegación tanto por su proximidad con las islas como por la tranquilidad de sus aguas, pero a pesar de ser tan beneficiados por la naturaleza, sus pobladores viven añorando un tiempo que ya pasó, de una supuesto gloria perdida por la comuna.
- Tal es así que una de sus publicaciones culturales lleva por nombre la triste frase «Qué nos pasó». Con orgullo portan el gentilicio de Gaboteros, pero al mismo tiempo se sienten fracasados por el destino del primer pueblo blanco en territorio argentino.
- La gente de un lugar tan propicio para el turismo por sus paisajes rurales, por la cercanía a autopistas y aeropuertos, por sus selvas en galería, por su biodiversidad, por la cercanía a un parque nacional, …
- … no hace más que ver un vaso vacío que lleva 300 años o más de estacionado.
- En 2006 un niño costero de Puerto Las Cuevas nos dijo: ¿de grande?, pescador… qué voy a ser sino…
- La Canción de Cuna Costera dice lo mismo, pero el Zurdo Martínez nos enseña que si fuera un país más justo, quien nace en el barro de una barranca también podría …
- … ser un economista, un ingeniero, un guía de viaje que maneje varios idiomas. En el imaginario, el mismo gabotero se ve fracasado por la supuesta gloria perdida y condenado a vivir en un pueblo de pescadores.
- Pero sería injusto no ver luces de esperanza. En el Club Náutico Gaboto trabaja un ecologista llamado Eber, que se dedica a difundir el amor por la conservación de la naturaleza …
- y que en un par de años logró empezar un cambio radical en la mentalidad del turista que disfruta de las islas sin vivir en ellas.
- En su casa viven los perros abandonados, una nutria recuperada que espera el celo para reintroducirse en las islas y un zorzal tonto que no sabe abandonar su prisión.
- A la orilla del club llega un lobito que fue defendido más de una vez contra el disparo del lanchero que porta armas de fuego. En la cima de un tinglado altísimo queda una cubierta de auto abandonada, …
- … que fue puesta allí por el mismo Eber para proteger del viento un nido de picabueyes. Eber nos recibe, nos da la bienvenida y nos presta un pedacito de club para pasar la noche en carpa, antes de la partida.
- Cruzamos el brazo Coronda y remontamos por el arroyo el Ternero, rumbo a otro brazo del Paraná llamado Paraná Viejo, del Medio o de los Reyes.
- Remontar el ternero demanda entre dos y tres horas con dura corriente en contra, y a pesar de ….
- … que me encante ese recorrido, he juntado algunas frases de viejos amigos con quien compartiera esas duras horas de remontada: «Este arroyo me está matando», «Te confieso algo: ya no lo estoy disfrutando».
- Recuerdos de un tiempo que se va. A mí me gusta y se me pasa volando… o casi volando. En ese arroyo hice algunos viejos registros que me han quedado como gratísimos recuerdos. Alilicucú, culebrita de las pajas, cardenales, mi primera travesía.
- Descanso más que merecido después de tamaña remontada en contra. Lástima el lugar: una costa sobrepastoreada que huele a heces de vaca.
- Primer visitante estival de nuestro campamento: un chiví cazando bichitos en la corteza de los sauces. El chiví llega a nuestras a islas migrando desde el norte, para reproducirse.
- Detalles naturales.
- A partir de la Boca del Lago empieza el parque nacional.
- Donde no se observa ganadería la isla cambia su paisaje radicalmente. Es una selva impenetrable llena de plantas que ni por casualidad podríamos encontrar cerca de Rosario.
- Los sangres de drago se levantan entre el follaje nativo.
- Flor del ingá.
- Fresca sombra del ingá.
- Barba de la creciente aprovechada por un ave.
- Cual cuadro de Monet, ahí va ella con su capelina.
- Los horizontes son líneas largas, confusas, espejadas, y siempre muy lejanas. Quien se decida a entrar a Danamvedetá debe saber que lidiará con este gran fantasma espectral que es la lejanía.
- Río arriba, yendo a la paciente velocidad que da la sangre, los horizontes serán terriblemente amenazadores y llamarán al temple del recorredor.
- Observar costas implica no sólo olvidar el vasto horizonte, sino hallar los colores de la tierra, las raíces asomando, los árboles inclinándose al río, las aves en sus nidos, las flores de las trepadoras…
- … la abundancia de seres vivos que se erguirán por miles a cada metro avanzado. Así la vasta lejanía dejará de ser un inalcanzable y se volverá un detalle más dentro del gigantesco paisaje.
- Un viaje río arriba es menos una travesía, un recorrido, que una construcción que se erige día a día y con la paciencia que enseñan los árboles.
- Distancia del Paraná de los Reyes hacia el norte.
- Orillamos hasta el extremo norte de la isla del Rico.
- Compañero de marchas lentas y calurosas.
- Descanso en el puntazo de la isla.
- Bosta de Ianá atá
- Armado patachero sobre la cubierta del Toratay.
- Utaí y su chofer.
- Perseguido Mbalatá.
- Atí.
- La 507.
- Entrada al puerto del guardaparques.
- Llegada en la hora justa.
- Renata Trotsky Timai en eso tan simple, que es la gratificación por alcanzar las metas.
- Pinceladas costeras.
- El mundo en nuestras manos.
- Yuntita de jilgueros en libertad.
- Juan Chiviro Pampa. Otro de esos pájaros buscados por los carceleros.
- Chiviro pampa de perfil.
- Yacaré.
- Nooo!! ladrón. Devolvé la papa!!
- Ladrón alimentando a su hijo. Así no, señor. ¿Qué le estás enseñando a tu primogénito?
- ¿Dónde están Sobisch y Blumberg?
- Zorzal blanco cantando desde su nido. Me acuerdo que mi vecino de Matheu y Agrelo los condenaba a prisión perpetua por cantar bonitos. Y él mismo los entrampaba.
- Saucedal.
- Salida de exploración en el piraguón del P.N.
- Tapia piquetera.
- Camalote crasipés.
- Flor y hoja de la sandía purgante.
- Pimpollo de camalote azurea.
- Perfil explorador.
- Timbotal gigante.
- Longevo retratado.
- Madrejón tapiado.
- Simpleza de la vida.
- Paz de la hora más linda.
- Retratista.
- Retratado en pose de seductor fatal.
- Feliz sobre el gran patacho lagunero… y sensual.
- Subiendo al mangrullo.
- Desde arriba.
- Pequeño guardaparques.
- Pequeña observadora.
- Dormilón.
- Dormilón tijera, cazado de día.
- Debajo de un ingá.
- Alturas del saucedal.
- Socorro… exóticos.
- Agradeciéndole al monte.
- Zanjón precioso.
- Avanzando por el zanjón.
- Maravilla.
- Flores de la zarza.
- Escudo rosacruz.
- El monte que purifica tu vida.
- La retratista trabajando entre el monte y la mosquitada.
- Tronco trepador de la zarza.
- Antiguo cerco.
- Nehé.
- Timbó del zanjón.
- Encuentre esto en zonas ganaderas y avise. Esto es plenitud de la selva en galería.
- Esto jode para andar.
- Oscurecimiento montaraz.
- Paisaje marginal.
- Pequeñez humana entre los gigantes del Paraná.
- Cacique solitario.
- Redonditas de agua.
- Horizonte al centro y mis serias dudas.
- Con el pecho lleno de orgullo.
- Idem anterior.
- Niña guardaparques.
- Buscando los patos picazos (reales) que andan en aquellos sauces.
- Ella y su molesta costumbre de no para de retratar.
- El futuro.
- Las tapias se han movido con el viento.
- Pioneros del albardón.
- Entrada al Malo.
- Selvas marginales del Correntoso.
- Serias dudas.
- Camino paranacero.
- Correntoso hacia las Cuevas.
- Guardián de los trinos y las fieras.
- Laguna de Yildo.
- Se va el día.
- Cabezas de hueso.
- Garza mora en lento raje.
- Lomadas al frente.
- Espejos.
- El solo en la Palometa.
- Llegada nocturna a la costa entrerriana continental.
- Bejucón.
- Señorita encontrada.
- Colados en cumpleaños, nosotros, para variar.
- Desarme final y edificante.
- Ruinas del Rico.
- Pequeña trepadora prendida del sauce.
- Boca del Saco.
- El Saco y sus paisajes.
- Anchura del Canal.
- Puesto no sustentable en La Victoria.
- Horizontes infinitos.
- Entrada al paso del Lago.
- Descanso final debajo de un ingá.
- Islas santafesinas sobrepastoreadas. ¿Ve la diferencia?, se le puede llamar a este maltato ambiental “selva marginal”?
- Puesto en la boca del Ternero.
- Regreso a Gaboto.
- Gaboto.
- El amigo de Cachapé.
- Costas del Coronda.
- ¡¡Vuelta a casa!! Simple como la ida… Qué lindo es andar… y qué bien que hace salir de casa.
- Camino recorrido.
(1) Biblia.
(2) Pucha.
(3) Poesía de Julio Cáceres.
Fotografías (apretá sobre los nombres para contactarnos):
Textos:
Agradecimientos:
A Eber del Club Náutico Gaboto, Tonio el guardaparques, Neli, Braian y Priscila, Chochi de la costas barranqueras.









































































































































































Te lo digo siempre…
Tus imágenes oxigenan mis días,y me dan fuerzas para salir ya al río!
Este Blog es un regalo para el alma!
Gracias!
15 diciembre, 2011 a las 6:38 pm
Les agradezco muchísimo los comentarios!!
15 diciembre, 2011 a las 9:44 pm
El Eber…! Que amigazo! Este miercoles que viene me espera con un par de pescados a la parrilla y un montón de anécdotas. Un tipo que se supera y no se resigna. Un tipo de fiar.
Nunca se olvida de los amigos!
15 diciembre, 2011 a las 7:13 pm
hermoso guaru!! esos paisajes no los cambio por nada del mundo!! la paz que me da la isla es inexplicable! me quedo con esta frase “y que en un par de años logró empezar un cambio radical en la mentalidad del turista que disfruta de las islas sin vivir en ellas…”
15 diciembre, 2011 a las 7:20 pm
Que buenisimo! Excelente muestra de lo que son las islas… impecable. Gracias. Muy lindo su blog… cada vez mas pro!
15 diciembre, 2011 a las 8:56 pm
Q lindo cuanto han remado, me encantó lo de Eber, el dormilon, la señorita encontrada, los hermosos espejos q tanto me gustan, etc. Muchas gracias por compartir tanta bella naturaleza ! Besos.
15 diciembre, 2011 a las 9:53 pm
Ya es como el correr del agua de nuestro río, esto de tus palabras acerca de él… fluyen, fluyen…desde el alma, desde el desfrute, desde el compromiso. No sé si es lindo salir de casa, a veces siento que cuando tomo mi bote y estoy en el agua, estoy más en mi casa que entre esas cuatro paredes en las que me cobijo, cuando tengo que estar en la ciudad…mi , tu, nuestro río, mi, tu, nuestro hogar…con sos orillas y sus atardeceres, su acompasado y ondulante discurrir, y ahora, su Parque Nacional…sigamos protegiendo, sigamos cuidando el futuro, por los que vendrán.
15 diciembre, 2011 a las 10:22 pm
Genial tu blog Guarú, unas fotos y palabras hermosas y cuanto se aprende!
15 diciembre, 2011 a las 11:25 pm
Zarpado Guarú. Ya resignada mi participación a Jaaukanigás, no me queda otra que remontar las aguas hasta donde me den los días. El recorrido que hicieron me viene al pelo, no conozco muy bien la zona. En una de las fotos se llega a ver cartelería del parque que acusa prohibido acampar. En así en todo el territorio del parque? tienen algún lugar permitido cerca de la casa de los guardas? Me encantan tus relatos che, un montón de información escrita de manera exquisita. Saludos.
15 diciembre, 2011 a las 11:25 pm
Impecable relato y fotos ¡!
Qué diferencia notable con las islas sobreexplotadas con ganado y quemas que tenemos más al sur…
Un recorrido de película y a seguir formando conciencia de conservación.
Pablo.
16 diciembre, 2011 a las 6:23 am
Muy buenn relato. Los felicito. Sigo sieeeempre la página.
Saludos desde Pehuajo (BA)
Carlos M. BUsto
16 diciembre, 2011 a las 9:18 am
Hermosas fotos y relatos!! Lindo recorrido se mandaron. Felicitaciones!!
20 diciembre, 2011 a las 9:20 am
Que bueno este blog!!! estoy buscando gente con quien remar y explorar la naturaleza!!me encantaria ir por esos lugares con utedes!!! un abrazoo
4 enero, 2012 a las 4:12 pm
Gracias a todos por los comentarios. Milena, si te interesa la propuesta, desde el Club Rosarino de Kayakistas se organizan varias de estas salidas.
Te dejo el enlace por si te interesa:
https://www.facebook.com/groups/clubrosarinodekayakistas/
4 enero, 2012 a las 11:36 pm